El silencio

La estaca clavada

Como paliativo de la vida moderna y antídoto contra el ruido que parece nos distingue cual miembros de la sociedad civilizada. Está mañana atisbando con los oídos trinos de pájaros y llamadas de halcones, no he dejado de escuchar el paso constante de los aviones. Ya bueno, sí, hay que comprender y comprendo que la actividad no puede excluir el rápido transporte internacional, pero el mismo tiempo consideraba si las señales que dejan contra el cielo no serán interpretadas, por alguna tribu aislada, como vaticinios inequívocos de la voluntad de los dioses para que caiga la lluvia. No, que no es disparatada ésta teoría, porque cuando las estelas permanecen largo rato en la atmósfera indican que atraviesan una zona de bajas presiones y se aleja el anticiclón de Las Azores. ¿Y ustedes les gustaría residir en una isla? Mínima no, una con clima templado, flores originales, playas desiertas y carreteras…

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